España

El entorno exterior debilita las perspectivas                                

La economía mantuvo en 2018 el tono expansivo, aunque con una ligera desaceleración, por el agotamiento de impulsos como el precio del petróleo y el empeoramiento de la demanda externa: el PIB creció en torno al 2,5% (+3 % anterior). La actividad se apoyó en la demanda interna, en un contexto de intensa creación de empleo (+564.000 afiliados), en contraste con el debilitamiento de la demanda externa, dados el menor ritmo del comercio mundial y el enfriamiento de nuestros socios. La debilidad de las exportaciones se está dejando sentir en la producción industrial, que en noviembre anotó una intensa caída (-2,6 % interanual). En este contexto, si bien el saldo exterior se está reduciendo, se sigue generando capacidad de financiación (1,5 % del PIB anual hasta el 3T18 vs 2,2 % en 2017).

El deterioro del entorno exterior, junto al agotamiento de otros impulsos (gasto embalsado, turismo, estímulos monetarios), nos lleva a recortar la previsión de PIB para 2019, una décima hasta el 2,2 %; no obstante, se seguirá creando empleo y la situación económica de las familias se verá favorecida por el avance de los salarios reales y las rentas.

Fuente: Bankia Estudios