Interbancario

Se desplazan las perspectivas de subida de tipos en la UEM

La próxima semana el BCE celebra una reunión que podría marcar la “hoja de ruta” de su política monetaria para el próximo año. Lo más importante no será, aun siendo relevante, el volumen al que recorte las compras mensuales de su QE, sino la fecha que fije como cierre de su programa, pues sólo meses después empezará, previsiblemente, a subir sus tipos de referencia. Los analistas han empezado a descontar que el QE no se cerrará antes de septiembre de 2018, por lo que se ha producido un cierto desplazamiento de las perspectivas de subidas de tipos, provocando descensos en los tipos de interés interbancarios a partir del plazo a nueve meses. En el momento de cerrar este informe, no se observa ningún repunte en los implícitos para el tipo Eonia hasta finales de 2018 y no cotizan la posibilidad de una subida del tipo de la Facilidad de Depósito hasta el segundo trimestre de 2019.

En cuanto a la Fed, la atención se está centrando sobre qué candidato será el que suceda a Yellen en febrero de 2018. El aumento de la sensibilidad del mercado se explica por dos razones:

i) Trump quiere comunicarlo antes del 3 de noviembre; y

ii) Powell es el favorito, pero las posibilidades de Taylor, con un perfil alcista, han aumentado.

Fuente: Bankia Estudios