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Loriga SICAV

Conozca al gestor de Loriga SICAV

Francisco Javier Serrano Roldán

Gestor Senior de SICAVs en Bankia Fondos

Cuenta con 19 años de experiencia en Mercados Financieros, los diez últimos gestionando mandatos de retorno absoluto en Bankia.

Javier inició su carrera profesional como auditor en Deloitte. En 1996 se incorporó al departamento de Análisis de Urquijo Bolsa SVB, del que posteriormente fue director. En el año 2005 comienza su carrera en Bankia como Responsable de la cartera propia invertida en renta variable. Desde el año 2013 es Gestor Senior de sicavs en Bankia Fondos, especializado en gestión multiactivos con objetivos de retorno absoluto y estricto control del riesgo.

Evolución de la SICAV

 

Comentario del gestor

Desde nuestra última carta a los accionistas en el mes de junio, hemos asistido en los mercados a la fuerte caída que propició el resultado del referéndum favorable al Brexit y a la posterior recuperación durante los meses de julio y agosto, que nos ha dejado en niveles muy parecidos a los vistos justo antes del referéndum.

Como bien sabemos, el Reino Unido votó salirse de la Unión Europea, a pesar de lo que pronosticaban las encuestas y las casas de apuestas. El resultado a favor del Brexit  fue del 51,9 %, con una participación del 72 %. Se trata de un hecho histórico, sin precedentes y con consecuencias imprevisibles. Esta decisión marca el inicio de un camino muy complicado y, sobre todo, muy incierto para el Reino Unido, tanto en el ámbito político como en el económico y financiero. La Unión Europea se enfrenta a estos mismos problemas, aunque en una escala, probablemente, menor.

¿Cómo afrontamos en la cartera el día del referéndum (23 de junio)? Decidimos afrontar esa jornada ligeramente largos de riesgo, confiando en que la probabilidad estaba más inclinada hacia la permanencia. No obstante, teníamos compradas bastantes coberturas vía opciones por si se producía el Brexit. También habíamos decidido cubrir buena parte de la exposición a la libra esterlina y mantener abierta la exposición al dólar, que acabó actuando de refugio. Todo ello nos permitió atenuar bastante el desplome de los mercados tal y como se puede apreciar en la gráfica que mostramos al principio del artículo.

Seguimos pensando que nuestro posicionamiento previo al referéndum era el adecuado, aunque, visto con perspectiva, el verdadero problema vino después. Una vez conocido el resultado del referéndum, decidimos vender las compañías potencialmente más expuestas al Brexit y ponernos ligeramente cortos en términos netos de renta variable a través de la venta de futuros en Eurostoxx 50 y S&P 500. Estábamos convencidos de que el Brexit añadiría mucha incertidumbre política y económica en un momento ya de por sí complicado. Sin embargo, no fue así. En ese momento preferimos hacer una apuesta claramente defensiva ante el riesgo de un potencial shock en los mercados, que finalmente no se produjo, a sabiendas de que eso nos impediría capitalizar convenientemente una reacción al alza del mercado.

¿Por qué el mercado ha reaccionado bien durante el verano cuando tras el Brexit preveíamos que podíamos tener un verano convulso? Básicamente por la mejora de la percepción macroeconómica y porque tres grandes incertidumbres abiertas de tipo político (Brexit, elecciones en España y elecciones en EE.UU.) han perdido peso. A saber:

  • Los índices de sorpresas macroeconómicas se han situado en terreno positivo durante el verano, tanto en EE.UU. como en Europa. En China y en los países emergentes, dichos índices siguen en negativo, aunque también han mejorado. Es de destacar, en EE.UU., la gran fortaleza del consumo, el mercado laboral y la confianza empresarial.
  • Estos datos, junto con algunas declaraciones de tipo político, han facilitado que el mercado empiece a cotizar un escenario de recuperación de crecimiento y estabilización a medio plazo, basado en impulsos fiscales, planes de infraestructuras y abandono de políticas de tipos cero.
  • Por otro lado, los Bancos Centrales han seguido interviniendo, por lo que el mercado ha seguido operando con una cierta “red de seguridad”. Tras el Brexit, el Banco de Inglaterra sorprendió con una política de estímulos mucho más agresiva de lo esperado ya que, aparte de bajar los tipos en 25pb como se esperaba, anunció un QE de 60.000 M.GBP para los próximos 6 meses. Por otro lado no se espera que la Fed suba tipos hasta su reunión de diciembre (probabilidad cotizada del 52 %). La probabilidad asignada a septiembre es sólo del 24 %.
  • En cuanto a los resultados empresariales, las compañías norteamericanas han sorprendido favorablemente en beneficios (-3 % vs -7 % estimados) e ingresos (+0,5 % vs +0,3 % estimados) a un consenso con estimaciones muy conservadoras.
  • En clave interna, las elecciones generales en España del 26-J eliminaron mucha presión, ya que, aunque aún no se haya formado Gobierno, el mercado descuenta que no habrá un ejecutivo liderado por fuerzas populistas.
  • En contra de nuestra idea, la preocupación por el Brexit ha cedido enormemente en un plazo muy breve. La nueva primera ministra, Theresa May, está retrasando la apelación al artículo 50 y en su nuevo gobierno hay una “facción blanda” partidaria del modelo noruego. Hammond (Ministro de Economía) pide medidas para amortiguar el efecto del Brexit, una hoja de salida que permita a Reino Unido el acceso al mercado único y concesiones para proteger la City.
  • El otro gran factor de incertidumbre hasta final de año, las elecciones presidenciales en EE.UU., también ha perdido foco para el mercado dado que los problemas internos del Partido Republicano y los excesos de Trump, parecen alejar a éste de la Casa Blanca. Clinton gana por más de seis puntos en las encuestas, lo que implica una probabilidad de victoria del 79 %. La aspirante demócrata no entusiasma al electorado, pero en principio, su victoria tendría consecuencias positivas para  el mercado en general por aparecer como moderada, predecible y no apostar por el proteccionismo.
     

Un hecho muy destacable del mes de agosto es que, a pesar de que los grandes índices de renta variable (por países) apenas se hayan movido, sí que ha habido movimientos muy destacables a nivel sectorial. Eso se ha podido ver sobre todo en las últimas sesiones del mes. En Europa, hemos visto avances importantes en bancos, químicas, construcción y seguros, mientras que se han visto caídas de similar calibre en farmacia, recursos básicos y utilities.

Ese claro relevo sectorial (cíclicas al alza vs defensivas a la baja) ha venido propiciado por una expectativa de mayores rentabilidades en los tipos de interés (empujando a bancos y seguros) y expectativas de estímulo fiscal (empujando a construcción e industriales). Dado que el mercado estaba posicionado de forma muy defensiva tras el Brexit, ese cambio ha forzado un cierre de cortos en los sectores cíclicos que ha exagerado el movimiento.

El otro gran cambio que se percibe en el mercado de renta variable es de tipo técnico. En los sectores de carácter más cíclico (bancos, recursos básicos, químicas, industriales), así como en el DAX alemán, que suelen anticiparse a los movimientos generales del mercado, se puede apreciar cómo se están rompiendo canales bajistas o se confirman figuras de cambio de tendencia. De consolidarse este movimiento, el mercado podría estar dejando atrás la tendencia bajista iniciada en abril del año pasado. De momento, nos hemos posicionado aumentando algo el riesgo en renta variable y, en particular, en el sector bancario, donde hasta ahora apenas teníamos exposición.  El sector bancario es aún el de peor comportamiento en el año (-21 % YTD), pero empiezan a cambiar algunas cosas, particularmente la idea de que el regulador podría aliviar la presión sobre el sector en el futuro, y de que el volumen de crédito puede crecer en virtud de distintas políticas económicas, expansión fiscal y aumento de la inversión en infraestructuras.

Hasta la redacción de este informe (cierre del 6 de septiembre), el performance en lo que va de año en la SICAV es del -1,7 %, frente a caídas del -6%/-7% en la renta variable europea y leves ganancias en renta fija. La volatilidad diaria de la cartera desde su nacimiento sigue por debajo del 5%, es decir, casi cinco veces menos de la que se puede observar en los índices bursátiles.

Tras los últimos movimientos, nuestra inversión neta en renta variable (teniendo en cuenta las coberturas) es del 21 %. En el ámbito de la renta fija, en los últimos tres meses hemos incorporado a la cartera dos ETFs, uno de ellos de high yield europeo, y otro de bonos americanos ligados a la inflación.