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Loriga sicav

Conozca al gestor de Loriga sicav 

Francisco Javier Serrano Roldán

Gestor Sénior de sicavs en Bankia Fondos

Cuenta con 19 años de experiencia en Mercados Financieros, los diez últimos gestionando mandatos de retorno absoluto en Bankia.

Javier inició su carrera profesional como auditor en Deloitte. En 1996 se incorporó al departamento de Análisis de Urquijo Bolsa SVB, del que posteriormente fue director. En el año 2005 comienza su carrera en Bankia como responsable de la cartera propia invertida en renta variable. Desde el año 2013 es Gestor Sénior de sicavs en Bankia Fondos, especializado en gestión multiactivos con objetivos de retorno absoluto y estricto control del riesgo.

Evolución de la sicav

 

 

Comentario del gestor

Me gustaría ilustrar la gestión que se ha llevado a cabo recientemente en LORIGA 2015 SICAV en relación al desafío que el tema catalán ha supuesto para los mercados y tratar de arrojar algo de luz sobre lo que aún puede llegar. A cierre del 21 de diciembre la rentabilidad de la cartera en lo que va de año (YTD) es del +5,37 %, al situarse el liquidativo en 0,9596 euros. Como referencia, a la misma fecha, la rentabilidad de los principales índices de renta variable está cercana al +8%/9%, mientras que la deuda soberana en Europa no ha dado ningún fruto. Nuestra SICAV ha conseguido dicha rentabilidad manteniendo una volatilidad anualizada del 3,5 %, es decir, apenas una cuarta parte de la volatilidad que presenta el IBEX 35.

La filosofía de diversificación y de gestión activa de coberturas que siempre han guiado a esta SICAV permitió mantener el tipo desde mayo hasta agosto, cuando los activos de riesgo se vieron muy presionados por las valoraciones alcanzadas previamente y, sobre todo, por factores casi siempre ajenos al propio mercado: inestabilidad en el gobierno de Trump, incertidumbre sobre los futuros movimientos de los bancos centrales, tensión con Corea del Norte, impacto de la temporada de huracanes, etc.

No obstante, el desafío más importante de 2017 ha sido la gestión del riesgo secesionista en Cataluña. Hasta el mes de agosto este riesgo fue ignorado casi por completo por el mercado, pero a partir del mes de septiembre el IBEX 35 empezó a tener un peor comportamiento relativo frente al Eurostoxx 50. En concreto, perdió 4’3 puntos porcentuales en ese mes en términos relativos. Sin embargo, eso no impidió que la SICAV siguiera avanzando. De hecho, septiembre fue el mejor mes para la SICAV (+2,01 %) de todo 2017. Hay varias razones que explican este buen comportamiento:

  • La cartera está más enfocada al mercado europeo y a esos efectos, consideramos España como un país más de la UEM.
  • No teníamos ninguna compañía con fuerte presencia en el mercado catalán, salvo Merlin Properties.
  • Y la razón más poderosa: abrimos, vía derivados, una apuesta de valor relativo en la que estábamos largos (comprados) de Eurostoxx 50 y cortos (vendidos) de IBEX 35. Esta apuesta la reforzamos aún más abriendo coberturas sobre el índice español en lugar de utilizar el índice europeo como solemos hacer normalmente.

¿Qué creemos que puede ocurrir a partir de ahora? El resultado de las elecciones del 21D volvió a dar mayoría absoluta a los partidos independentistas, aunque la formación de gobierno no está garantizada debido a las diferencias entre los tres partidos de dicho bloique y a la situación judiacial de sus líderes. A pesar de este resultado, seguimos pensando que la declaración unilateral de independencia es de imposible aplicación práctica en ninguna región perteneciente a la UEM. El nuevo país independiente no tendría ningún reconocimiento internacional y sería inviable económicamente al quedar fuera del euro y no tener control impositivo ni sobre su sistema financiero. En cualquier caso, parece claro que la inestabilidad política continuará en los próximos meses y no sería descartable una nueva convocatoria electoral en Cataluña antes de verano.

La reacción inicial del mercado a los resultados electorales no ha sido especialmente negativa, aunque pudiera complicarse si, como consecuencia del 21D, se pone en cuestión la estabilidad del gobierno central y su capacidad para seguir implementando reformas. En este sentido, tampoco sería descartable una moción de censura al gobierno e, incluso, un hipotético adelanto electoral a nivel estatal. Habrá que ver hasta qué punto la complicación del panorama político incide sobre el buen momento cíclico por el que atraviesa la economía española, que de nuevo cerrará 2017 con un crecimiento del PIB por encima del 3 %. Los índices de confianza, inversión, demanda externa y creación de empleo siguen mostrando, de momento, niveles de gran dinamismo.

En el siguiente gráfico se puede apreciar el fuerte tirón que tuvo el relativo Eurostoxx 50 vs. IBEX 35 desde el comienzo de septiembre y cómo se detuvo en los mismos niveles de julio 2012, justamente en el peor momento de la crisis del euro, cuando se especulaba con una posible intervención de la economía española.

Sin duda, la situación actual no tiene nada que ver con la de 2012, como sí parece reconocer el mercado de renta fija. En el siguiente gráfico, vemos cómo la prima de riesgo española apenas se ha ampliado en las últimas semanas.

A nuestro juicio, aunque es difícil que veamos situaciones de extremo pesimismo como la que vimos a principios de octubre, es muy difícil que el IBEX 35 pueda recortar el terreno perdido frente al resto de índices al haber dejado el resultado electoral del 21D múltiples riesgos abiertos.

Al margen del asunto catalán, nuestra visión de cara al inicio de 2018 es razonablemente optimista. Creemos que la sincronización del buen momento macroeconómico a nivel global merece niveles superiores a los actuales para los activos de riesgo. Si no se han conseguido en los últimos meses ha sido por el protagonismo de factores exógenos (tensión en Corea del Norte, huracanes en el Caribe, trabas a la reforma fiscal en EE.UU., cuestión catalana, etc.). En la medida en la que los titulares van suavizándose sobre esas cuestiones, y que el futuro comportamiento de los bancos centrales parece muy claro, el mercado debe retomar una cierta normalización. Ese movimiento al alza de las bolsas debería verse acompañado de una apreciación del dólar y, probablemente, también de las materias primas. Esto, a su vez, debería reavivar ciertas expectativas inflacionistas, lo que debería llevar a caídas en la renta fija, que también perdería su condición de refugio en un entorno más benigno. Para ese entorno es para el que estamos posicionados, con una exposición neta a renta variable del 35% en la actualidad.