Qué es el IRPF y qué hay que conocer sobre este impuesto

 

El IRPF es el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, es decir, un tributo de carácter personal y directo que grava, según los principios de igualdad, generalidad y progresividad, la renta de las personas físicas residentes en España de acuerdo con su naturaleza y sus circunstancias personales y familiares. Del importe recaudado por este impuesto parte va a parar a la Administración General del Estado, y otra parte para las Comunidades Autónomas dónde reside el contribuyente que confecciona su declaración.

 

A la hora de afrontar la gran cita fiscal del año, la presentación de la declaración de la renta, es importante tener claro cómo funciona el IRPF.

 

 

¿Qué Grava el IRPF?

 

Con carácter general, el IRPF grava la renta obtenida por las personas físicas residentes en el territorio español.

Las rentas sujetas al impuesto serán la totalidad de los rendimientos obtenidos, las ganancias y pérdidas patrimoniales, así como las imputaciones de renta establecidas por Ley, con independencia de dónde se hayan producido y cualquiera que sea la residencia del pagador.

 

Componen la renta:

  • Rendimientos del trabajo. Por ejemplo, los sueldos y salarios. También se consideran rendimientos del trabajo las pensiones de jubilación, la pensión de viudedad y la prestación por desempleo.
  • Rendimientos del capital mobiliario. Por ejemplo intereses de cuentas y depósitos, dividendos.
  • Rendimiento del capital inmobiliario. Por ejemplo ingresos alquileres.
  • Rendimiento de actividades económicas. Por ejemplo rendimientos obtenidos por profesionales autónomos.
  • Ganancias y pérdidas patrimoniales. Por ejemplo venta acciones, venta de Fondos de Inversión.
  • Imputaciones de renta que se establezcan por ley. Por Ejemplo una 2ª vivienda. 

 

Las rentas anteriormente indicadas se clasificarán en dos grupos Rentas Generales (rendimientos del trabajo, de capital mobiliario e inmobiliario, de actividades económicas, imputaciones de renta y algunos rendimientos del capital mobiliario) y Rentas del Ahorro (rendimientos del capital mobiliario y ganancias y pérdidas patrimoniales), originando la Base Imponible General y la Base Imponible del Ahorro.

 

La base imponible general tributará al tipo general de gravamen, que actualmente va desde el 19 % al 45 % mientras que la base del ahorro tributa al tipo del 19% para una base de hasta 6.000 €, tipo del 21 % para la base comprendida entre 6.000,01 € euros y 50.000 €, y tipo del 23 % para el importe de la base que exceda de 50.000 €.Una vez aplicados los tipos de gravamen a la base imponible estas se ajustan a las circunstancias personales y familiares para determinar la cuota.

 

Una vez determinada la cuota se procederá a aplicar las deducciones a las que tengamos derecho.

 

Por último, para determinar la cuota diferencial es decir el resultado de nuestra declaración de la renta se le deberán de restar a las retenciones del trabajo, actividades profesionales o cualquier otro tipo de pago a cuenta durante el ejercicio.

 

Por tanto, la declaración de la renta permite calcular la cantidad total de IRPF anual que deberías haber pagado y descubrir si, con lo adelantado por la vía de las retenciones y pagos a cuenta, se ha pagado de más o de menos. Es decir, si se ha pagado más vía retenciones y pagos a cuenta, Hacienda te devolverá el dinero que le corresponda. Si, por el contrario, las retenciones y pagos a cuenta son inferiores a la cuota, la declaración saldrá a pagar.

 

 

Las claves de la declaración de la renta

 

Aunque el proceso se ha simplificado mucho en los últimos años, la campaña anual de la declaración de la renta genera inquietud entre la mayoría de los contribuyentes. Por eso hay algunos detalles básicos que es conveniente conocer.

 

  • Plazo. La campaña para hacer y presentar la declaración se desarrolla entre los meses de abril y junio. Pero afecta al año fiscal anterior, es decir, a todo lo que tenga que ver con la obtención de rentas desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre del año precedente.
  • Obligados a declarar. En general, los contribuyentes por el IRPF están obligados a presentar y suscribir declaración por este Impuesto, con los límites y condiciones reglamentariamente establecidos. No obstante, no tienen obligación de declarar los contribuyentes que obtengan rentas procedentes exclusivamente de las siguientes fuentes, en tributación individual o conjunta:

     

    • Rendimientos íntegros del trabajo (sueldos, salarios, pensiones...) con los siguientes límites:

       

      • Con carácter general, el límite es 22.000 € anuales, si proceden de un único pagador. También se aplica si se han percibido de varios pagadores cuando:

         

        • Existan varios pagadores, siempre que la suma del segundo y posteriores por orden de cuantía no superen en su conjunto la cantidad de 1.500 €.
        • Los únicos rendimientos de trabajo consistan en prestaciones pasivas (pensiones de la Seguridad Social y de clases pasivas, prestaciones de planes de pensiones, seguros colectivos, mutualidades de previsión social, planes de previsión social empresarial, Planes de previsión asegurados y prestaciones de seguros de dependencia), siempre que la determinación del tipo de retención aplicable se hubiera realizado de acuerdo con el procedimiento especial reglamentariamente establecido (a solicitud del contribuyente mediante presentación del modelo 146).
      • Con el límite de 12.000 €:

         

        • Para los que hayan percibido rendimientos del trabajo de más de un pagador y la suma de las cuantías de los que no son el pagador principal superen los 1.500 €
        • En el caso de que es perciban pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.
        • Si el pagador no está obligado a realizar retenciones en sus pagos. (Por ejemplo, pensiones procedentes del extranjero).
        • Cuando se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención (administración de empresas, pertenencia a Consejos de Administración, impartición de cursos y similares o cesión de derechos por obras literarias, artísticas o científicas).
    • Rendimientos íntegros del capital mobiliario (dividendos de acciones, intereses de cuentas...) y ganancias patrimoniales sometidos a retención o ingreso a cuenta (por venta de acciones, fondos de inversión, etc...) con el límite conjunto de 1.600 € anuales.
    • Rentas inmobiliarias imputadas (por la por la propiedad de ciertos inmuebles no arrendados distintos de la vivienda habitual...), rendimientos de letras del tesoro y subvenciones para adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado, con el límite conjunto de 1.000 € anuales.

Tampoco tendrán que presentar declaración si obtienes rendimientos íntegros del trabajo, de capital o de actividades económicas, o ganancias patrimoniales que en su conjunto no superen los 1.000 € ni si has tenido, exclusivamente, pérdidas patrimoniales inferiores a 500 €.

 

En todo caso estarán obligados a presentar declaración de la renta si perciben cualquier otro tipo de rentas distintas de las anteriores mencionadas o superan los importes máximos indicados.

 

  • Borrador. Es el documento que pueden utilizar la gran mayoría de los contribuyentes para presentar su declaración de la renta de forma más cómoda gracias a los datos que la Agencia Tributaria tiene sobre sus circunstancias fiscales. Pero hay que revisarlo a fondo antes de enviarlo, ya que puede incluir fallos o carecer de algunos datos de carácter personal que Hacienda no tenga actualizados. En ese caso, el responsable de estos errores sería el contribuyente, que podría enfrentarse a una sanción por remitir el documento mal cumplimentado.
  • Mínimos, reducciones y deducciones en el IRPF. Antes de ponerse manos a la obra con la declaración, conviene consultar cuales son los mínimos personales y familiares, cuales son las reducciones y sobre todo que deducciones hay durante esa campaña. Además, las deducciones autonómicas suelen cambiar de un año a otro, por lo que es importante conocerlas de antemano para evitar errores y aprovechar al máximo los beneficios fiscales de los que se pueda disfrutar.
  • Documentación. Junto a la declaración, es necesario presentar el DNI del titular y de todas las personas incluidas en la misma, el certificado de los rendimientos del trabajo y cualquier otro ingreso relacionado con el trabajo (un finiquito por despido, indemnizaciones, etc.), así como la referencia catastral de los inmuebles que consten, justificantes de donaciones o planes de pensiones.
  •  Ayuda. Es conveniente tener presentes los servicios de atención oficial a los que se puede acudir para obtener ayuda con la renta. El Centro de Atención Telefónica de la Agencia Tributaria resuelve, a través del teléfono 901 33 55 33 o 91 554 87 70, las dudas que puedan surgir sin necesidad de desplazarse a una oficina de la AEAT. Para hacer la declaración con ayuda de un asesor presencial, se debe pedir cita previa en el teléfono de cita previa (atención personal): 901 22 33 44 y 91 553 00 71 (de L a V, de 9 a 19h). 

 

 

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