Planes de pensiones

 

Por qué y cuándo contratar un plan de pensiones

  

Un plan de pensiones es un producto de ahorro e inversión a largo plazo cuya finalidad fundamental es que el titular tenga los fondos necesarios para afrontar su jubilación.

El plan se basa en las aportaciones (periódicas o puntuales) del titular, que la entidad gestora invierte de acuerdo con los criterios establecidos en el propio plan de pensiones para obtener rentabilidad. Los rendimientos se van sumando al capital y, en el momento de la jubilación o cuando el titular rescate el plan, podrá mantener su nivel de vida.

Al ser un  producto pensado para la jubilación, permite ahorrar con comodidad durante toda la vida laboral. Ofrece ventajas fiscales (puede suponer un ahorro del 24 % al 43 %). El importe de las aportaciones lo fija el propio titular, y puede modificarlas, suspenderlas y retomarlas en cualquier momento.



 

A quién va dirigido

 

¿Quién debería contratar un plan de pensiones? Cualquier trabajador en activo que quiera complementar su jubilación para disfrutar de esa nueva etapa sin agobios económicos. Se trata de invertir en la jubilación. Y para garantizar esa futura tranquilidad es importante ahorrar.

¿Cuándo contratar un plan de pensiones? No hay una edad concreta y depende de la circunstancias personales, pero lo cierto es que cuanto antes se ponga en marcha, más posibilidades habrá de que el dinero genere rentabilidad y acumular capital para la jubilación.

 

Qué plan elegir

 

Para elegir el plan adecuado hay que pensar en factores como la edad del titular o sus expectativas de rentabilidad. Hay planes con mayor o menor riesgo (según el porcentaje invertido en renta variable). Existen buscadores de planes que simplifican la elección, pero es aconsejable contar con el asesoramiento de un experto.

 

Cómo se cobra

 

Hay varias formas de cobrar un plan de pensiones:

  • Capital.  Se recibe todo el dinero de una sola vez.
  • Rentas financieras. Se escoge la cantidad a percibir y la periodicidad de las entregas hasta que se agote el capital acumulado. El capital no consumido sigue generando rentabilidad.
  • Rentas aseguradas. Se fijan las cantidades a percibir para el resto de la vida y se garantiza su cobro mediante un seguro. Una vez firmadas las condiciones, no es posible cambiarlas.
  • Cobros sin periodicidad regular. El titular recibe cobros, con la periodicidad e importe que él decide, con cargo al saldo disponible en su plan.
  • Fórmula mixta. Una parte de la prestación se cobra en capital y otra en rentas financieras.

 

¿Se puede recuperar la inversión antes de la jubilación?

Hay situaciones en las que se puede recuperar el dinero invertido antes de llegar a la jubilación, como en caso de desempleo, invalidez laboral, dependencia o fallecimiento. En este último, podría haber prestaciones de viudedad u orfandad. Además, también es posible cobrar anticipadamente por las aportaciones que tengan más de 10 años de antigüedad.

 

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